Nota publicada por la Revista Herenecia:
por David Gallardo Matus
Chile 6 de marzo del 2011
La literatura fantástica en Argentina se está renovando, y seguramente muy pronto dará que hablar en toda Latinoamérica. Pablo Banini, cineasta y guionista argentino, en una aventura que duró 6 años escribir, entrega el primer número de una saga llena de magia y situaciones en un mundo maravilloso, una lucha entre el bien y el mal, pero que de manera aún más explícita de lo que podemos encontrar en El señor de los anillos, refleja nuestro mundo y sus problemáticas pero desde un punto de vista sudamericano, es decir, observador, joven, crítico y rebelde.
Soma, el árbol de la vida, cuenta la historia de Rafael, sobrino del rey Barif, quien se ve en la obligación de encontrar a Móran, quien posee una carta con el secreto necesario para restaurar la salud del rey antes mencionado, quien fuera envenenado por Paltok, quien busca el dominio total. Para lograr salvar al rey, deberán recorrer distintos parajes, vivir diferentes aventuras y reflexionar constantemente sobre lo que es correcto e incorrecto.
Aunque en un comienzo es inevitable encontrar similitudes con El señor de los anillos, (difícil es encontrar una novela de esa temática que no posea algunas características con LOTR), poco a poco la novela va tomando una velocidad vertiginosa, tomando vida propia, volviéndose original y atractiva al lector, pero no es esta su mayor virtud, sino el hecho que tanto el lenguaje como los personajes resulten latinoamericanos, nuestros, no estructurados sino vivaces, cómicos, incluso eróticos, lo que vuelve al relato en una historia atrapante desde sus primeras líneas y que, a través de las páginas, los diálogos se vuelven menos repetitivos y más precisos, más latinoamericano.
El éxito ha sido contundente en todas las ferias del libro en el que Soma se ha presentado en Argentina, y que se espera para este año su internacionalización, buscando la confirmación del éxito. Este año debería llegar a las librerías chilenas.
Banini ya se encuentra trabajando en la segunda parte, que de seguro será muchísimo mejor y con una historia más madura y más latinoamericana.
La saga apenas comienza...
Fuente:
Revista Herenecia por David Gallardo Matus
Este blog es un espacio creado para el encuentro de todos los que disfrutamos descubriendo Soma, El Árbol de la Vida, el libro de literatura fantástica creado por el escritor Pablo Banini. Aquí podrán conocer los pasos que la obra y el autor están dando para llegar a muchos más lectores.
lunes, 7 de marzo de 2011
viernes, 11 de febrero de 2011
Entrevista para la revista Habitus
“El género fantástico no es para hacer dormir a los niños, sino para despertar los sentimientos dormidos de los adultos”
El escritor Pablo Banini encontró en Claromecó el paisaje ideal para dejarse llevar por las imágenes sensibles que acumuló en sus experiencias previas: el cine, el teatro y la escritura. Después de 6 años de gestación, nació allí “Soma, el árbol de la vida”, una historia que representa una apuesta al género fantástico en Argentina. A través de él, Pablo nos invita a buscar en nuestro interior aquello que no usamos o no sabemos cómo usar para ponerlo en funcionamiento y descubrirnos como seres sensibles.
¿Qué tiene que pasar en nuestra infancia para ser capaces de crear un mundo mágico?
Creo que todos los artistas tenemos cosas para compartir o comunicar. Yo experimenté en varios planos el cine, el teatro, un poco de música y al fin encontré el lugar donde puedo transmitir sentimientos a la gente. Mi objetivo es hacer sentir al lector y elijo el género fantástico porque me siento muy cómodo contando historias que parecen ajenas pero están más cerca de lo que nos parece.
¿Qué te pasó durante la escritura de SOMA?
Muchas cosas ocurren en un período tan largo de escritura, pero lo fundamental es el crecimiento interior que te va modificando, tal vez tan despacio que no te das cuenta. Uno de los momentos que más me marcaron fue cuando un amigo se llevó el manuscrito que tenía y la mujer me llamó al otro día para decirme que su marido no había dormido por leer mi libro. Cuando terminó fue hasta mi casa y me dijo: “dejá todo y dedicate a escribir, esto es lo tuyo”. Lamentablemente esa persona (El Negro Torres) falleció antes de poder ver el libro terminado, pero su hija Caro me prometió que le leerá el libro por la noches y que él, desde el cielo, estará esperando el próximo capitulo.
¿Qué es mejor para suplir la angustia de la muerte: creer en un mundo mágico, creer que alguien nos espera y se llama Dios o creer que “a mi no me va a pasar nada”?
Todos en este mundo queremos o debemos dejar algo para tratar de mejorarlo. En verdad SOMA se inicia con el nacimiento de mi hijo. Al nacer nuestros hijos, eso nos sensibiliza y nos hace pensar en cosas que en otros momentos no nos hubiéramos imaginado: el hecho de la muerte por ejemplo o la responsabilidad. Pensar que nadie tiene el tiempo comprado en esta tierra me llevó a pensar en dejar algo. “Soma, el árbol de la vida” nació con la idea de dejarle un legado a mi hijo, pero con el correr del tiempo la gente que leía el manuscrito me decía: “tenés que publicarlo”. Y esa idea me fue convenciendo hasta que hoy se hizo realidad.
¿Cuánto creés que te va a llevar escribir la saga?
Por ahora tengo tres libros: uno escrito, otro por la mitad y el tercero en la cabeza. Los libros siguientes me van a llevar menos tiempo de trabajo porque la estructura del libro final, o sea el libro gordo, ya está creado. Tengo mucha información del primer libro, muchas cosas que quiero que pasen, varios datos para desarrollar y personajes que ya están creados. Y tengo lo más importante: el apoyo incondicional de mis seres queridos, mi familia y mis amigos que más de una vez me escucharon y dieron fuerzas para seguir adelante. Yo pienso que para mediados del 2012 ya va a estar la segunda parte de SOMA y esto en verdad es una primicia.
¿Cuál es el la mayor satisfacción que sentiste hasta el momento?
Lo primero y antes que nada fue ver el libro impreso. Eso fue increíble. Y luego la respuesta de la gente que iba leyendo el libro. Muchos de ellos me mandaban mensaje por facebook, a mi mail privado y también otros me paraban por la calle para felicitarme por mi trabajo. Y en tercer lugar la cantidad de ejemplares que se han vendido. Pero lo que más me sorprendió fue cuando recibí un mail de la empresa de cine “Paramount Picture” solicitando que les enviara un ejemplar para analizarlo y tal vez llevarlo al cine.
¿Cómo ves al género en Argentina?
Está un poco menospreciado en nuestro país. Muchos te dicen: “pero mi hijo no lee casi nada”. Entonces les contesto que el género fantástico no es para hacer dormir a los niños, sino más bien para despertar los sentimientos dormidos de los adultos. Se te quedan mirando y te dan ganas de decir: “Borges y muchos escritores argentinos más también escribían fantasía”. La vorágine de esta sociedad te invita a ser un ente y a no pensar, ni siquiera a sentir, por eso debemos luchar por conseguir nuestra identidad, por valorar nuestra independencia interior. Cuanto más pensemos, más libre seremos. Debemos revalorizar nuestros sentidos. De eso trata la literatura fantástica, de encontrar en tu interior eso que no usás o no sabés cómo se usa y ponerlo en funcionamiento.
¿Qué pasaría con el género fantástico si descubriésemos vida en otro planeta y ese mundo fuera realmente mágico?
Eso ya ha pasado, hemos descubierto nuevos mundos. Había un loco que imaginaba mundos que luego fueron descubiertos, ¿no? Julio Verne imaginó un viaje por las profundidades del mar, la vuelta alrededor del mundo y lo más inexplicable de todo, un casi imposible viaje a la Luna. Todo pasa primero en la imaginación y luego puede convertirse en realidad. Este último siglo ha sido de gran crecimiento o de decadencia según de donde se mire. El hombre ha inventado medios increíbles de comunicación, de transporte, ha reemplazado partes de su cuerpo por artefactos mecánicos o electrónicos, y sin embargo sigue sin saber cómo amar al ser que tiene a su lado. Es un enigma que tal vez nunca encuentre su ecuación.
¿Qué te parece que Habitus?
Me parece una propuesta muy buena. En realidad todo lo referido a la cultura debería ser gratis. Habitus refleja muy bien la cultura de Tres Arroyos, dicen que las cosas más importantes de la vida son gratis…
¿Qué otras actividades realizás?
También, me gusta viajar. Será el próximo paso con SOMA, viajar para que más lectores conozcan este universo que he creado.
Te dejamos tus 100 caracteres de fama para que digas lo que quieras a la gente de Claromecó:
Lo único que podría decir es gracias. Gracias a todos por confiar y apoyar mi trabajo, a la gente que colaboró en las presentaciones del libro, a la que estuvo y está presente día a día en esta nueva etapa de mi vida, casi un sueño, mi sueño cumplido de ser escritor.
PING PONG para Pablo:
Intimidad:
¿En la pista bailando o en la barra con un trago?
En la pista.
¿Bóxer o slip?
Depende la ocasión…pero elijo el slip.
¿La inseguridad de la imaginación o la seguridad de lo clásico?
Siempre, y cueste lo que cueste, la inseguridad de la imaginación.
Claromecó:
Un lugar de la ciudad: El mar.
Un personaje: Borelli.
El escritor Pablo Banini encontró en Claromecó el paisaje ideal para dejarse llevar por las imágenes sensibles que acumuló en sus experiencias previas: el cine, el teatro y la escritura. Después de 6 años de gestación, nació allí “Soma, el árbol de la vida”, una historia que representa una apuesta al género fantástico en Argentina. A través de él, Pablo nos invita a buscar en nuestro interior aquello que no usamos o no sabemos cómo usar para ponerlo en funcionamiento y descubrirnos como seres sensibles.
¿Qué tiene que pasar en nuestra infancia para ser capaces de crear un mundo mágico?
Creo que todos los artistas tenemos cosas para compartir o comunicar. Yo experimenté en varios planos el cine, el teatro, un poco de música y al fin encontré el lugar donde puedo transmitir sentimientos a la gente. Mi objetivo es hacer sentir al lector y elijo el género fantástico porque me siento muy cómodo contando historias que parecen ajenas pero están más cerca de lo que nos parece.
¿Qué te pasó durante la escritura de SOMA?
Muchas cosas ocurren en un período tan largo de escritura, pero lo fundamental es el crecimiento interior que te va modificando, tal vez tan despacio que no te das cuenta. Uno de los momentos que más me marcaron fue cuando un amigo se llevó el manuscrito que tenía y la mujer me llamó al otro día para decirme que su marido no había dormido por leer mi libro. Cuando terminó fue hasta mi casa y me dijo: “dejá todo y dedicate a escribir, esto es lo tuyo”. Lamentablemente esa persona (El Negro Torres) falleció antes de poder ver el libro terminado, pero su hija Caro me prometió que le leerá el libro por la noches y que él, desde el cielo, estará esperando el próximo capitulo.
¿Qué es mejor para suplir la angustia de la muerte: creer en un mundo mágico, creer que alguien nos espera y se llama Dios o creer que “a mi no me va a pasar nada”?
Todos en este mundo queremos o debemos dejar algo para tratar de mejorarlo. En verdad SOMA se inicia con el nacimiento de mi hijo. Al nacer nuestros hijos, eso nos sensibiliza y nos hace pensar en cosas que en otros momentos no nos hubiéramos imaginado: el hecho de la muerte por ejemplo o la responsabilidad. Pensar que nadie tiene el tiempo comprado en esta tierra me llevó a pensar en dejar algo. “Soma, el árbol de la vida” nació con la idea de dejarle un legado a mi hijo, pero con el correr del tiempo la gente que leía el manuscrito me decía: “tenés que publicarlo”. Y esa idea me fue convenciendo hasta que hoy se hizo realidad.
¿Cuánto creés que te va a llevar escribir la saga?
Por ahora tengo tres libros: uno escrito, otro por la mitad y el tercero en la cabeza. Los libros siguientes me van a llevar menos tiempo de trabajo porque la estructura del libro final, o sea el libro gordo, ya está creado. Tengo mucha información del primer libro, muchas cosas que quiero que pasen, varios datos para desarrollar y personajes que ya están creados. Y tengo lo más importante: el apoyo incondicional de mis seres queridos, mi familia y mis amigos que más de una vez me escucharon y dieron fuerzas para seguir adelante. Yo pienso que para mediados del 2012 ya va a estar la segunda parte de SOMA y esto en verdad es una primicia.
¿Cuál es el la mayor satisfacción que sentiste hasta el momento?
Lo primero y antes que nada fue ver el libro impreso. Eso fue increíble. Y luego la respuesta de la gente que iba leyendo el libro. Muchos de ellos me mandaban mensaje por facebook, a mi mail privado y también otros me paraban por la calle para felicitarme por mi trabajo. Y en tercer lugar la cantidad de ejemplares que se han vendido. Pero lo que más me sorprendió fue cuando recibí un mail de la empresa de cine “Paramount Picture” solicitando que les enviara un ejemplar para analizarlo y tal vez llevarlo al cine.
¿Cómo ves al género en Argentina?
Está un poco menospreciado en nuestro país. Muchos te dicen: “pero mi hijo no lee casi nada”. Entonces les contesto que el género fantástico no es para hacer dormir a los niños, sino más bien para despertar los sentimientos dormidos de los adultos. Se te quedan mirando y te dan ganas de decir: “Borges y muchos escritores argentinos más también escribían fantasía”. La vorágine de esta sociedad te invita a ser un ente y a no pensar, ni siquiera a sentir, por eso debemos luchar por conseguir nuestra identidad, por valorar nuestra independencia interior. Cuanto más pensemos, más libre seremos. Debemos revalorizar nuestros sentidos. De eso trata la literatura fantástica, de encontrar en tu interior eso que no usás o no sabés cómo se usa y ponerlo en funcionamiento.
¿Qué pasaría con el género fantástico si descubriésemos vida en otro planeta y ese mundo fuera realmente mágico?
Eso ya ha pasado, hemos descubierto nuevos mundos. Había un loco que imaginaba mundos que luego fueron descubiertos, ¿no? Julio Verne imaginó un viaje por las profundidades del mar, la vuelta alrededor del mundo y lo más inexplicable de todo, un casi imposible viaje a la Luna. Todo pasa primero en la imaginación y luego puede convertirse en realidad. Este último siglo ha sido de gran crecimiento o de decadencia según de donde se mire. El hombre ha inventado medios increíbles de comunicación, de transporte, ha reemplazado partes de su cuerpo por artefactos mecánicos o electrónicos, y sin embargo sigue sin saber cómo amar al ser que tiene a su lado. Es un enigma que tal vez nunca encuentre su ecuación.
¿Qué te parece que Habitus?
Me parece una propuesta muy buena. En realidad todo lo referido a la cultura debería ser gratis. Habitus refleja muy bien la cultura de Tres Arroyos, dicen que las cosas más importantes de la vida son gratis…
¿Qué otras actividades realizás?
También, me gusta viajar. Será el próximo paso con SOMA, viajar para que más lectores conozcan este universo que he creado.
Te dejamos tus 100 caracteres de fama para que digas lo que quieras a la gente de Claromecó:
Lo único que podría decir es gracias. Gracias a todos por confiar y apoyar mi trabajo, a la gente que colaboró en las presentaciones del libro, a la que estuvo y está presente día a día en esta nueva etapa de mi vida, casi un sueño, mi sueño cumplido de ser escritor.
PING PONG para Pablo:
Intimidad:
¿En la pista bailando o en la barra con un trago?
En la pista.
¿Bóxer o slip?
Depende la ocasión…pero elijo el slip.
¿La inseguridad de la imaginación o la seguridad de lo clásico?
Siempre, y cueste lo que cueste, la inseguridad de la imaginación.
Claromecó:
Un lugar de la ciudad: El mar.
Un personaje: Borelli.
sábado, 22 de enero de 2011
viernes, 17 de diciembre de 2010
Así escribe Pablo Banini
La novela de Pablo Banini se encuadra en el género fantástico. Este estilo está emparentado con best sellers internacionales que han sido llevados exitosamente al cine como "Harry Potter", "El señor de los anillos" o "Las crónicas de Narnia". Por este motivo esta literatura se asocia al público infanto juvenil, aunque en realidad el mensaje de "Soma" se ha interpretado como universal. De hecho lo han leído personas de todas las edades, y es mas, en las familias se comparte la lectura entre padres e hijos.
Aquí les dejo un fragmento de la magia de SOMA el árbol de la vida:
Entrada la tarde el sol se escondía detrás de las montañas, el silencio en el pueblo era inmaculado, no se escuchaban ya las voces de los niños que jugaban en el patio de la iglesia. Móran esperó a que sus amigos se sentaran a la mesa y en silencio abandonó el templo. Con paso suave y reflexivo, recorrió las calles con dirección al norte, hacia las afueras de Hofferit. Se detuvo frente a la entrada de una necrópolis que al parecer estaba abandonada, el color verde del moho en las paredes le hizo pensar que nadie cuidaba ese insípido lugar. Era un lugar de olvido, un lugar adonde nadie querría ir.
El viejo lo pensó durante varios minutos hasta que al final lo decidió, no estaba seguro si lo que realmente estaba por hacer era lo correcto, pero la duda le carcomía los pensamientos y debía darle un fin al asunto. Con cierta incertidumbre penetró las puertas del cementerio de ese pueblo en busca de un fastuoso y antiguo recuerdo, de una remembranza, de una triste tumba, Móran estaba casi seguro de que a Yasmín se la había llevado la peste, pero lo quería corroborar, quería ver con sus propios ojos una fría lapida con el nombre de ella, y si así no ocurría, se juraría en ese mismo lugar y en ese mismo momento que iría a buscarla por todos lados hasta encontrarla y decirle las palabras que una vez por cobardía o quién sabe por qué motivo calló; un “te amo” silencioso surgió de sus labios sellados.
Mientras recorría las angostas callecitas algo en su interior le reprochaba que no hubiera llegado a tiempo para verla con vida por última vez como lo imaginó durante todo el camino.
De repente un dolor le invadió el pecho y las piernas no le respondieron, no pudo seguir, con sus manos extendidas se apoyó en un árbol y sintió una especie de manifestación, como si entre ese árbol mudo y él de pronto comenzara un profundo diálogo, algo que el viejo no podía concebir, fue en ese momento cuando el árbol se manifestó, el árbol estornudó y una hoja plateada con un traslúcido brillo violáceo se desprendió de las alturas, la hoja planeó en círculos como si supiera lo que Móran más deseaba, por fin, casi mágicamente hendiendo el aire lo guió al viejo mago por las callecitas. Móran siguió el recorrido de la hoja hasta que esta empezó a perder brillo y altura y finalmente descendió sobre una lápida. Lamentablemente era como el viejo Móran lo había imaginado, Yasmín Lauren leyó Móran en ese pedazo de frío mármol y sus ojos se llenaron de lágrimas. La luna llena iluminaba a pleno aquella tumba y el viejo no quería concebir que ese mármol recordatorio fuera de esa mujer.
Allí estaba él, en silencio, parado frente a una lápida hermosa que se destacaba del resto, como Yasmín se destacó en su vida. El viejo sin fuerzas se arrodilló frente a la tumba y lloró con pena, lloró con indignación, lloró con ternura, lloró y lloró durante más de una hora. Descargó allí toda la impotencia que había acumulado en su interior durante tanto tiempo. Aquella separación forzosa que lo oprimió durante toda su larga vida, tantos años de vacío. La tierra absorbió las lágrimas fecundas del amor del viejo y repentinamente en ese lugar humedecido empezaron a crecer flores de todos colores que irradiaban un perfume exquisito. Móran no lo podía creer. Comparó la fragancia de esas flores con el olor que tenía el cuerpo de Yasmín cuando eran jóvenes, el perfume penetró en lo más profundo de su alma y sin que se diera cuenta le caló hasta los huesos. Entonces lloró más aún. Algo dormido en su corazón se reactivó y hasta pudo escuchar un “te amo” flotando en la frescura del aire, un “te amo” casi igual al que ella solía musitar a orillas del río. Yo también te amo contestó mentalmente Móran, y se llevó la mano al corazón como sellando nuevamente aquel viejo pacto de amor. Le juró nuevamente recordarla como lo había hecho hace mucho tiempo al borde de la fuente. Toda la noche a la luz de la luna se quedó frente a la lápida y si no fuera porque debía partir, tal vez se hubiera quedado más tiempo respirando el perfume del cuerpo de Yasmín, casi como si ella hubiera vuelto.
Del libro " SOMA el árbol de la vida" pag. 289
Editorial Palabras 2010
Aquí les dejo un fragmento de la magia de SOMA el árbol de la vida:
Entrada la tarde el sol se escondía detrás de las montañas, el silencio en el pueblo era inmaculado, no se escuchaban ya las voces de los niños que jugaban en el patio de la iglesia. Móran esperó a que sus amigos se sentaran a la mesa y en silencio abandonó el templo. Con paso suave y reflexivo, recorrió las calles con dirección al norte, hacia las afueras de Hofferit. Se detuvo frente a la entrada de una necrópolis que al parecer estaba abandonada, el color verde del moho en las paredes le hizo pensar que nadie cuidaba ese insípido lugar. Era un lugar de olvido, un lugar adonde nadie querría ir.
El viejo lo pensó durante varios minutos hasta que al final lo decidió, no estaba seguro si lo que realmente estaba por hacer era lo correcto, pero la duda le carcomía los pensamientos y debía darle un fin al asunto. Con cierta incertidumbre penetró las puertas del cementerio de ese pueblo en busca de un fastuoso y antiguo recuerdo, de una remembranza, de una triste tumba, Móran estaba casi seguro de que a Yasmín se la había llevado la peste, pero lo quería corroborar, quería ver con sus propios ojos una fría lapida con el nombre de ella, y si así no ocurría, se juraría en ese mismo lugar y en ese mismo momento que iría a buscarla por todos lados hasta encontrarla y decirle las palabras que una vez por cobardía o quién sabe por qué motivo calló; un “te amo” silencioso surgió de sus labios sellados.
Mientras recorría las angostas callecitas algo en su interior le reprochaba que no hubiera llegado a tiempo para verla con vida por última vez como lo imaginó durante todo el camino.
De repente un dolor le invadió el pecho y las piernas no le respondieron, no pudo seguir, con sus manos extendidas se apoyó en un árbol y sintió una especie de manifestación, como si entre ese árbol mudo y él de pronto comenzara un profundo diálogo, algo que el viejo no podía concebir, fue en ese momento cuando el árbol se manifestó, el árbol estornudó y una hoja plateada con un traslúcido brillo violáceo se desprendió de las alturas, la hoja planeó en círculos como si supiera lo que Móran más deseaba, por fin, casi mágicamente hendiendo el aire lo guió al viejo mago por las callecitas. Móran siguió el recorrido de la hoja hasta que esta empezó a perder brillo y altura y finalmente descendió sobre una lápida. Lamentablemente era como el viejo Móran lo había imaginado, Yasmín Lauren leyó Móran en ese pedazo de frío mármol y sus ojos se llenaron de lágrimas. La luna llena iluminaba a pleno aquella tumba y el viejo no quería concebir que ese mármol recordatorio fuera de esa mujer.
Allí estaba él, en silencio, parado frente a una lápida hermosa que se destacaba del resto, como Yasmín se destacó en su vida. El viejo sin fuerzas se arrodilló frente a la tumba y lloró con pena, lloró con indignación, lloró con ternura, lloró y lloró durante más de una hora. Descargó allí toda la impotencia que había acumulado en su interior durante tanto tiempo. Aquella separación forzosa que lo oprimió durante toda su larga vida, tantos años de vacío. La tierra absorbió las lágrimas fecundas del amor del viejo y repentinamente en ese lugar humedecido empezaron a crecer flores de todos colores que irradiaban un perfume exquisito. Móran no lo podía creer. Comparó la fragancia de esas flores con el olor que tenía el cuerpo de Yasmín cuando eran jóvenes, el perfume penetró en lo más profundo de su alma y sin que se diera cuenta le caló hasta los huesos. Entonces lloró más aún. Algo dormido en su corazón se reactivó y hasta pudo escuchar un “te amo” flotando en la frescura del aire, un “te amo” casi igual al que ella solía musitar a orillas del río. Yo también te amo contestó mentalmente Móran, y se llevó la mano al corazón como sellando nuevamente aquel viejo pacto de amor. Le juró nuevamente recordarla como lo había hecho hace mucho tiempo al borde de la fuente. Toda la noche a la luz de la luna se quedó frente a la lápida y si no fuera porque debía partir, tal vez se hubiera quedado más tiempo respirando el perfume del cuerpo de Yasmín, casi como si ella hubiera vuelto.
Del libro " SOMA el árbol de la vida" pag. 289
Editorial Palabras 2010
jueves, 2 de diciembre de 2010
Escuchá a Pablo en la Rock and Pop !!!
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